23 de març de 2012

HUNDIR LA BALLENA.

   
El destino quiso que su cuerpo sin vida llegara hasta Port d'Addaia, uno de los rincones más hermosos  de Menorca, lo que no sabía esta ballena es que un tiempo depués de morir aún pondría en apuros y en evidencia a los humanos de la isla, nadie quería "cargar con el muerto" y todos decían no tener las competencias  para hacerse cargo su cuerpo; ahora parece que las autoridades han decidido que mañana van a trasladar el cadáver a alta mar, van a dinamitarlo y hundir el  problema en el fondo del mar, así de esta manera olvidarse de él. 
   Nadie se ha preocupado por qué murió y como paso, así lo contó en mi pág. de facebook Maribel del Carmen Montoya: "lo que nunca sabremos es si vino a morir porque se despistó, o algún elemento más poderoso y grande que la ballena lo condenó a morir en Menorca".


El velatorio.
La curiosidad.
La complicidad animal.
El souvenir.